Olga Maria Ropero (06.11.2017 20:39)
Una de mis peores experiencias en una farmacia. La farmacéutica titular me hizo sentir como una delincuente. Trato similar a la de algunas tiendas en las que no te atienden con profesionalidad ni buena educación si no eres cliente-cliente. El trato personal me parece básico, sobre todo en cualquier establecimiento relacionado con la salud: no es un negocio más, hay que ser especialmente cuidadosos en la atención al cliente, mostrando siempre respeto hacia la persona.